Curación Pránica
Imposición de manos
Reiki
Cualquiera de estos nombres, aluden a una sola cosa. Ayudar en el proceso sanador de una enfermedad. No importa cuál sea el origen de la misma, lo importante es que, esté siendo tratada por la medicina alopática.
Lo que el sanador busca en el paciente es; lograr que este encuentre su punto de equilibrio.
Este proceso puede ser tan rápido, que la dolencia puede desaparecer casi de forma instantánea o puede requerir de un tiempo, relativamente más extenso. Dependerá, principalmente, del grado de afección y su permanencia de deterioro en la persona.
Debemos entender que el proceso curativo, pertenece principalmente, al paciente. Y precisamente, se basa en la paciencia del enfermo.
El sanador, jamás debe proponer al paciente dejar la atención de la medicina alopática, por las atenciones de esta medicina alternativa. Lo que sí se puede recomendar es que con la venia de su médico de cabecera, poder disminuir la ingesta de ciertos medicamentos, que podrían estar afectando el sano equilibrio en otros órganos de la persona afectada.
Con esta explicación, podemos ir avanzando en la mejoría del paciente, dando mayor énfasis en la recuperación desde adentro hacia afuera. Dicho de otra forma, desde su espiritualidad hacia su cuerpo, pasando por sus procesos mentales.
El aspecto psicológico y creencias del paciente, son otros factores de gran relevancia en el proceso curativo del mismo.